martes, 9 de agosto de 2016

Salva a un niño, cuéntale un cuento.

Todo empezó cuando, ayer, tuve conocimiento de la existencia de un libro llamado “After”. Este descubrimiento colisionó con varias ideas que bullían en mi cabeza desde hacía tiempo. Y sí, colisionó, porque “After”, cuanto menos, colisiona.

El libro, escrito por Anna Todd, fue un fenómeno juvenil en 2014, y aunque puede parecer que llego tarde, creo que lo que voy a tratar es algo que flota en el ambiente en la actualidad y que, incluso, podríamos calificarlo de atemporal. El susodicho tiene el siguiente argumento (rescatado de la página de la editorial que lo publica):

“Tessa Young se enfrenta a su primer año en la universidad. Acostumbrada a una vida estable y ordenada, su mundo cambia cuando conoce a Hardin, el chico malo por excelencia, con tatuajes y de mala vida. La inocencia, el despertar a la vida, el descubrimiento del sexo… un amor infinito, dos polos opuestos hechos el uno para el otro”.

No voy a entrar en la ristra de clichés que aparecen sólo en el resumen del argumento, ni en que el malo por excelencia tenga que tener tatuajes porque parece que va en el lote, no, voy algo más allá, voy a la serie de artículos y críticas sobre el libro que he visto y leído, y que hablan de algo peligroso de verdad.

jueves, 31 de marzo de 2016

Escribir, más allá de la historia.


Cada dos por tres en las RRSS leemos a los escritores decir andar buscando a su musa, musas que desaparecen y aparecen en el momento más inoportuno. Yo, hasta el momento, no he tenido nunca que salir en busca de ella, aún no me ha pasado como al protagonista de la mítica canción que decía: 

hoy las musas han pasado de mí, andarán de vacaciones

Para mi fortuna o desgracia, todo depende del cristal con el que se mire, mi cabeza es siempre un bullir de ideas. Y eso, seguro que no solo me pasa a mí. Sin embargo, escribir no es solo idear una historia. Hilvanar las vidas de personajes, que desde la primera línea de la historia se cuelan en tu vida, formando parte de tu día a día y, por los que sientes una dualidad de sentimientos al escribir el irremediable y necesario FIN. Ese entretejer vidas de personajes es la parte más bonita, generosa, grata, amable, dulce e ilusoria... para el escritor. 

miércoles, 30 de marzo de 2016

Siete Días de Andrés Díaz-Salazar

Autor: Andrés Díaz-Salazar
Editorial: Ole Libros
Páginas: 200
Fecha Publicación: Primera Edición (2014)

Intriga, misterio, suspense, un final que te dejará con la boca abierta son alguno de los ingredientes de este thriller, que se encuentra estrenando tercera edición y, su autor, Andrés Díaz-Salazar acaba de firmar con la productora Versus Entertainement su salida al cine. Esta no es la única conexión con el cine, la protagonista comenzará a ver una película y, junto a ella nosotros, de la cual nos da el soporte digital ,https://vimeo.com/84827967, te recomiendo no verlo hasta no vivir los Siete Días de la semana de Amanda.


lunes, 28 de marzo de 2016

Reseñas literarias


Decía en estos día en mi muro de Facebook que en breve comenzaríamos una nueva sección en Afilando mi pluma, hacía tiempo que me habían pedido: lectores, escritores y alguna editorial, realizar reseñas.No soy nueva haciendo reseñas, por estudios estoy más que "aburrida" de hacerlas y, anteriormente había reseñado a algún compañero en El blog de Elva Martínez y en Cuando  Olía a Vainilla   hay una sección semanal dedicada a la  literatura infantil y juvenil.  

jueves, 3 de marzo de 2016

A vueltas con la Revolución rosa


Sorprendidas, gratamente sorprendidas estamos con el éxito alcanzado en las RRSS con la #revoluciónrosa, si aún no sabes el porqué pincha aquí . Nunca se no pasó por la mente a Chary Ca y a mí, que tanta gente se fuera a movilizar de manera tan rápida tras nuestra llamada a decir: 

¡Basta ya! ¡No soy menos escritor por escribir Romántica, ni menos lector por leerla!

Las RRSS se han teñido desde el martes noche de color de rosa, color que como ya expliqué en el anterior artículo nunca me ha representado ni representa a la novela Romántica. La novela Romántica puede ser rosa, pero también: contemporánea, histórica, chicklit, erótica, paranormal, juvenil... y sobre todo la novela romántica no es ni mejor ni peor que una novela de cualquier otro género. Hay novelas buenas y novelas malas, como en todo, y si al mercado no solo llega lo bueno es, porque para algunos ha primado más el negocio que la calidad de la obra.

martes, 1 de marzo de 2016

Revolución rosa


No, la vida no es color rosa, ni siquiera cuando estamos enamorados la vemos de ese color, por mucho que Édith Piaf nos cante La vie en rose. No, el color rosa no es uno de los colores con los que me identifico o, mejor dicho, identificaba; y otro no: no escribo novela rosa

No, no escribo novela rosa pero sí escribo novelas en las cuales hay una trama romántica, novelas en las que los personajes se enamoran y desenamoran, cantan, ríen, lloran, trabajan, sueñan, se relacionan con otros personajes, viven...

Y por más que a muchos les pese, las novelas enmarcadas en esa trama romántica están en pleno apogeo. Las editoriales lo saben, muchas son la que han creado sello editorial propio para publicar novela romántica, bien sea contemporánea, histórica, paranormal,erótica... 

lunes, 29 de febrero de 2016

Una de fans


Si buscamos en el DRAE la palabra FAN encontramos lo siguiente: 

"Del ingl. fan, acort. de fanatic.
  1. m. y f.. Admirador o seguidor de alguien.
  2. m. y f. Entusiasta de algo. Es un fan de la ópera."
Nada nos indica alguna connotación despectiva. Nada nos da a entender que sentirte o ser considerado FAN de algo sea algo negativo. Eso o los académicos hilan con un doble sentido tan fino que pasa desapercibido ante mis ojos. Lo dudo, justo el diccionario es ese libro que todos interpretamos de la misma manera, sin poder buscar esas dobles connotaciones que tanto gustan a los profes de literatura:

 lo que hay es lo que ves, y lo que ves es lo que hay

lunes, 1 de febrero de 2016

Autores autopublicados, llegamos los indies...


Sí, soy escritora Indie o, lo que es lo mismo, yo me lo guiso y yo me lo como. Pienso la historia, recreo las vidas de los personajes en mi cabeza vigilando cada uno de sus movimientos, haciéndolos reír, llorar, enamorarse…en resumen les doy una vida. Una vida con la que un lector disfrutará al leerla pero antes de llegar a las manos de ese lector, la historia ha de pasar por la guillotina de fallos, de probables errores ortográficos (no suelo cometerlos pero gracias a los continuos cambios de la RAE he de mirar con lupa todo lo que escribo, es más seguro que por seguir las nuevas normas alguno ve faltas ortográficas donde no las hay).

jueves, 7 de enero de 2016

En busca de lectoras infieles...



No, no nos hemos vuelto locas. Ni Chary Ca, ni la que les escribe nos hemos vuelto locas… ejem…igual la locura nos venía de serie, así que la culpa es de los genes. Puafff… ya verás la que me cae cuando mi madre lea esto, tendré que decirle: 

en los genes de papáje je je

El tema es que ni Chary Ca ni yo estamos intentando crear infieles conyugales. No, nosotras buscamos lectoras infieles.

Reseñas falsas.

Hace unos días leyendo los múltiples correos electrónicos que cada día invaden mi buzón me encuentro con la siguiente oferta: se buscan  reseñadores.  Acto seguido abrí la oferta de trabajo, porque como muchos sabrán colaboro como reseñadora de literatura infantil en varias editoriales, ¿cuál fue mi sorpresa?

La empresa no buscaba gente con experiencia en el sector, ni siquiera se pedía tener buena ortografía, ¿para qué?  El único requisito imprescindible para presentar tu candidatura era: haber comprado al menos una vez en Amazon.

martes, 5 de enero de 2016

La unión hace la fuerza...

Esta misma mañana tuve la suerte de compartir unas horas con tres mujeres increíbles, tres mujeres que llegaron a mi vida a través de las RRSS. Durante poco más de dos horas, que supieron a poco, dos escritoras, una reseñadora y una lectora (además de notaria) compartimos experiencias, inquietudes, ideas…llegando a la más clara de las conclusiones: la unión hace la fuerza.

No hace falta ser un sabio, ni tener tres doctorados y dos cátedras para llegar a tal conclusión es algo obvio y simple, pero a a veces las obviedades pasan de largo y no las aplicamos en nuestro día a día; en muchas ocasiones nos parece tan sencilla la solución que la descartamos sin más.