miércoles, 25 de noviembre de 2015

Sueños robados.

Érase una vez que se era una linda tecleadora, ejem…ejem… quizás no era linda ni tecleadora sino tecleador ,pero teclear tecleaba. La tecleadora tecleaba y tecleaba sin parar, creando mundos imaginarios, personajes que hacían disfrutar con sus aventuras y desventuras, con sus amores y desamores… a lectores sedientos de vivir otras vidas, de dejar a un lado los problemas de cada día y sentir en sus propias carnes a las enamoradizas mariposas, buscar a la estrella más brillante, esa que te concede tu deseo más preciado… y así tecleando y tecleando sintiéndose capturada por sus personajes y queriendo regalarle ese momento de escape a sus queridos lectores le llega un correo:

¡Una editorial le manda un correo! ¡Una editorial que quiere publicarle sus historias!


La inocente y emocionada tecleadora salta de alegría frente a la pantalla del ordenador, lágrimas de alegría están a punto de caer sobre las teclas y fastidiar (iba a poner otro verbo pero mejor no, je je je) su instrumento de trabajo. La tecleadora no cabe en sí de la alegría y enseguida sin pensárselo grita un: ¡SÍ! Tan alto y fuerte que llega a colarse dentro de las páginas que acaba de escribir, emocionando a sus personajes, que saltan junto a ella de alegría por poder ser leídos por mucha más gente de lo que ellos esperaban.

La tecleadora firma el contrato. La tecleadora firma su muerte. Sus personajes ya no son suyos sino de esa editorial, que hasta el momento no conocía de su existencia pero que va a lanzarla al estrellato, colocando sus novelas en las estanterías de todas las librerías del país, ejem…del país de la ilusión.

La tecleadora teclea, crea, corrige…la tecleadora lo hace todo mientras que la editorial se frota las manos y sigue embaucando con su piel de cordero, con sus dulces palabras a otras tecleadoras que como a la primera no conocía más que los fieles lectores de su blog, wattpad y demás redes sociales. Lectores que se movilizaban cada vez que ella lanzaba un SOS, lectores que publicitaban todo lo que ella escribía sin pedir nada a cambio; salvo sus historias.

Comunicado grupo de escritores edt LXL
Historias que ya no le pertenecen, historias que ya no son suyas sino de una falsa editorial que con sus palabras atrapa en sus redes a todos los que un día soñamos con llenar el mundo con nuestras letras y solo nos roban nuestros sueños.

¡Tecleadores! Como decía un antiguo profe de mates: abre los ojos y esparrama la vista. ¡No regales tus derechos! ¡No regales tus historias! ¡Cómprate una lupa y lee hasta la letra más pequeña! ¡Ni un timo más!


A todos nos gusta que nos regalen las orejas, que nos creen castillos en el cielo pero no nos fiemos de cualquiera. Antes de firmar hay que hacer trabajo de investigación, como para escribir tu historia, averigua quiénes son y ante la menor duda no firmes y mucho menos regales tu trabajo.


Comunicado Verónica Valenzuela
Y colorín colorado, este cuento no se ha acabado...porque no es cuento  y tiene protagonistas con nombres y apellidos, compañeros tecleadores que ayer y hoy saltaron en las RRSS denunciando a sus editoriales por incumplimiento de contrato entre otras tantas lindeces, para ellos todo mi apoyo. Y recuerda que no tienes por qué atatarte de por vida a una editorial, mucho menos si no te convence, tienes la opción de autopublicarte o de buscar una buena distribuidora, olelibros es un ejemplo de como distribuir libros y ¡ojo! yo no trabajo con ni para ellos, pero sé reconocer cuando las cosas se hacen bien.



Muaackis...muaaaaaackis
Elva Martínez


4 comentarios:

  1. Nena se puede hablar de un tema con más gracia, imposible diría yo. Ojala las compañeras aprendan y no se dejen llevar por lo bonito del momento y analicen bien los contratos. Yo sigo diciendo que nadie como una para defender su trabajo. Y que mi trabajo es mio, si usted señor editorial quiere, trabajamos juntos pero los derechos de mi obra son míos. Esto es lo primero que debemos de cambiar. Un beso mi pirata y seguiremos afilando pluma. Enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida Little Butterfly, ¿qué te digo que no te haya dichoya? Ya sabes mi opinión y si hay que plasmar por escrito las cosas para que todos tengamos los ojos bien abiertos se plasma. A los cantos de sirenas siempre hay que tenerles respeto y pararse a mirar primero todo lo que trae consigo. Antes de saltar de alegría hay que pararse a reflexionar, y que tu trabajo sea tuyo y no se le reconozca a otro, o al menos ese otro no disfrute a lo grande de lo que tantas horas te ha costado a ti.
      ¡Seguiremos afilando la pluma!
      Muaaaaaaaackis

      Eliminar
  2. ¡Todo mi apoyo y ánimo! al menos ayudaré con la difusión

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por apoyar Sandra, entre más gente conozcamos la verdad a menos les romperán sus ilusiones.
      Muaaackis...muaaackis

      Eliminar